Limpia tu piel y humedécela con agua tibia. Humedece la brocha de afeitar con agua tibia y usa el jabón de afeitar para formar una espuma densa con movimientos circulares en el recipiente. Distribuye la espuma densa uniformemente sobre la zona a afeitar. Afeita y enjuaga bien la piel con agua tibia. Si es necesario, aplica nuestro aceite de argán como aceite para después del afeitado para calmar e hidratar la piel. Después, limpia la brocha de afeitar con agua fresca y déjala secar al aire en el soporte. Consejo: para prolongar la vida útil del jabón de afeitar, déjalo secar al aire sin tapa.
Olivato de sodio*, manteca de karité sódica*, cocoato de sodio*, ricinoleato de sodio*, cera de abejas sódica*, agua, glicerina*, aceite de fruto de Olea Europaea (oliva)*, manteca de Butyrospermum Parkii (karité)*, aceite de Cocos Nucifera (coco)*, aceite de Ricinus (ricino)*, ghassoul, aceite de Argania Spinosa Kernel (argán)*, manteca de semilla de Theobroma Cacao (cacao)*, Cera Alba (cera de abejas)*, aceite de corteza de Cedrus Atlantica (cedro)*, perfume*, limoneno, eugenol.
* 100% orgánico
Cepillar: cerdas de nailon, mango de aluminio
Pararse: acero inoxidable
Bol: acero inoxidable
Tradicional
Usar un jabón y una brocha de afeitar tradicionales ofrece una experiencia de afeitado clásica y lujosa, produciendo una abundante espuma que suaviza el vello facial y mejora la hidratación de la piel. El proceso de crear espuma con una brocha de afeitar exfolia la piel, preparándola para un afeitado más apurado y suave, a la vez que reduce el riesgo de irritación.

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